Manifiesto Electoral de Izquierda Unida Los Verdes - Convocatoria por Andalucía
Durante 26 años de Gobiernos del PSOE, en algunos casos en coalición con el Partido Andalucista, se ha desarrollado un modelo social y económico basado en la acumulación especulativa de un capital preocupado por la llamada competitividad, sostenida sobre una productividad basada en la reducción de los costes laborales, en el empleo precario y en la utilización de recursos naturales limitados con un desarrollo nada sostenible que ha provocado una sobre explotación de los recursos de energía, agua, suelo, etc. La consecuencia es un desequilibrio social, territorial, y ecológico cada vez mayor.
Las llamadas modernizaciones de Andalucía han significado, en realidad, la pretensión de crear un capitalismo andaluz no existente antes. La política económica ha consistido en someterse a los ajustes y proyectos exigidos por la globalización neoliberal y, en consecuencia, en prestar ayuda a los grandes empresarios y a la banca para instalarse en Andalucía, sucumbiendo a las cada vez mayores presiones para privatizar servicios y recursos públicos, convirtiendo en negocios el suministro de agua, el derecho a la vivienda, el desarrollo de la ley de dependencia, a costa del retroceso de los derechos de los trabajadores y trabajadoras, de una mayor precariedad en el empleo, una moderación salarial solamente mitigada por la realización de horas extras y la siniestralidad laboral. Todo esto son daños colaterales inevitables de las políticas económicas desarrolladas por la Junta de Andalucía.
Frente a este modelo de desarrollo insostenible que promueve la Junta de Andalucía, IULV-CA ha contribuido muy eficazmente a la elaboración de un nuevo Estatuto de Andalucía que posibilita un cambio de modelo hacia el desarrollo sostenible y la posibilidad de disfrutar de 31 nuevos derechos para los andaluces y andaluzas. Pero el desarrollo progresista de este nuevo Estatuto necesita ahora que los futuros gobiernos tengan una auténtica voluntad de cambio y que se quiten de encima los prejuicios y los dogmas del neoliberalismo.
Por esto, hoy más que nunca hace falta una Izquierda en Andalucía que ponga los Gobiernos y sus políticas al servicio de los intereses de la gran mayoría de la población, desde la defensa de la ética pública, propiciando la democracia participativa para alcanzar las mayores cuotas de autogobierno andaluz, desde el ejercicio fuerte del Poder Andaluz, como mejor instrumento para avanzar hacia objetivos de igualdad social y territorial, de reparto justo de las riquezas con un desarrollo sostenible.
Pero esta Izquierda ha de situarse audazmente más allá de la realidad que nos quieren presentar como el único mundo posible y reclamar los sueños y los derechos de las personas y de los pueblos para convertirlos, mediante lucha, en una realidad que pueda tocarse con las manos. En definitiva, tener los pies en el suelo, en la realidad, y el pensamiento en el socialismo y la solidaridad…Porque en IU LV-CA estamos convencidos de que otro mundo y otra Andalucía son posibles.
La Izquierda que hace falta en Andalucía ha de ser superadora del actual orden económico y social, que sigue siendo capitalista y que, por lo tanto, sigue basándose en la desigualdad creciente entre las personas y los territorios, en la destrucción sistemática de la naturaleza y en el incumplimiento estructural de derechos sociales, cívicos y ciudadanos más elementales. Andalucía necesita que esta Izquierda se organice y se levante para reclamar una economía solidaria cuyo centro sea el ser humano y sus necesidades, que reparta la riqueza, que haga realidad el acceso de los trabajadores a los medios de producción mediante una democracia social y económica, que no se retraiga de proclamar su apuesta por la energía renovable, la empresa pública, los servicios públicos, y que no renuncia a conseguir una renta básica y unas pensiones que aseguren unos ingresos económicos que garanticen un vida digna.
Defendemos un programa de Izquierdas en Andalucía que aspira a un nuevo impulso industrial de carácter sostenible. Hace falta otro modelo turístico y medio ambiental que ponga la riqueza de nuestra tierra al servicio de la mayoría sin destruirla.
Hacen falta en Andalucía reformas agrarias que generen otro modelo agrario respetuoso con la naturaleza y que devuelva a la comunidad del mundo rural el agua, la semilla, la tierra y la capacidad para comercializar sus propios productos. Reclamamos la soberanía alimentaria, entendida como la capacidad que deben tener los andaluces y andaluzas, para definir su política agraria y agroindustrial, hoy descaradamente secuestrada. Soberanía alimentaria que cuestione y reoriente la PAC, que evite el abuso de las grandes multinacionales, proteja la explotación familiar, facilite el cooperativismo y ponga en el mercado productos alimenticios saludables de reconocida calidad sanitaria. En este sentido, planteamos declarar Andalucía como territorio libre de transgénicos.
La propuesta que ofrecemos al Pueblo Andaluz es profundamente ecologista, al plantear otro modelo de desarrollo, apostando por las energías alternativas, que han de ser públicas y estar al servicio de las personas y de la comunidad.
Nuestro programa tiene por objetivo alcanzar la plena igualdad como única herramienta eficaz para acabar con la violencia estructural que la sociedad patriarcal sigue ejerciendo contra las mujeres y con todo tipo de desigualdades que por razón de sexo aún existen. Una propuesta que se plantea la incorporación plena de las mujeres al empleo de calidad y en igualdad salarial, la erradicación de la precariedad laboral y de la feminización de la pobreza.
En IULV-CA defendemos la dignificación de la situación de las personas inmigrantes. La actual Ley de Extranjería y el conjunto de normas especiales para personas extranjeras contenidas en otras leyes, niegan o recortan los derechos y someten a un trato discriminatorio a las personas en función de su origen nacional. Por ello proponemos impulsar desde Andalucía la modificación de la Ley de Extranjería en el sentido del respeto escrupuloso a los derechos humanos y en particular del Tratado Internacional sobre los Derechos de los Trabajadores Migrantes y sus Familias, firmado en la ONU en 1990. Apostamos por garantizar el derecho de sufragio activo y pasivo para las personas inmigrantes, así como el ejercicio de todos los derechos laborales, sociales, civiles y culturales en pie de igualdad con la ciudadanía andaluza.
Nos comprometemos con una Ley de la Vivienda y el Suelo que parta de la filosofía de que el suelo no es una mercancía con la que especular, sino un bien colectivo al servicio de la sociedad, para lo que impulsaremos las medidas que sean necesarias para ampliar el suelo público.
Es consustancial a la izquierda la aspiración de construir una sociedad más justa e igualitaria, en la que todas las personas tengan unas condiciones de vida dignas desde su nacimiento hasta su muerte. Por ello, la izquierda no puede renunciar al papel redistributivo y reequilibrador del Estado consciente de que son los trabajadores y trabajadoras quienes más necesitan de un Estado social fuerte. En consecuencia, es necesario fortalecer el carácter publico y la eficacia de las instituciones del llamado Estado del Bienestar (seguridad social, educación, salud, servicios sociales, y atención a la dependencia) acabando con las políticas neoliberales y social-liberales que han favorecido el deterioro de la calidad de los servicios públicos universales y la
privatización de la gestión de los aspectos más rentables de los mismos.
Nuestra prioridad es la defensa de los derechos de los andaluces y las andaluzas, y por eso queremos una Andalucía más social. Queremos una Educación de calidad, con garantía de escolarización gratuita en centros públicos desde la cuna hasta Universidad; una Sanidad pública que avance en servicios de calidad, y una red pública de Servicios Sociales que garantice como derechos de la ciudadanía la Renta Básica, y la atención plena a mayores, menores, mujeres maltratadas, inmigrantes, personas con riesgo de exclusión social, y especialmente a las personas dependientes y con discapacidad. Servicios públicos esenciales que no deben ser externalizados, sino prestados desde el sector público directamente.
La calidad de los servicios y el modelo productivo de Andalucía requieren políticas eficaces para el desarrollo y utilización de las nuevas tecnologías, empezando por garantizar por igual a todos los andaluces y andaluzas, vivan donde vivan, el acceso a la sociedad de la información, evitando la brecha digital como nueva fuente de desigualdades sociales.
Reclamamos más poder político para ejercer en las mejores condiciones la defensa de su soberanía estatutaria y sus derechos, para poder descentralizar las administraciones central y autonómica para dar más poder al municipalismo para vertebrar la sociedad y el territorio, acercando el poder a la gente, descentralizando y poniendo en marcha una política solidaria desde lo concreto y desde la participación activa del vecindario. Para ello hace falta un Pacto Local andaluz y una nueva Ley de financiación de las Haciendas Locales, una política fiscal más avanzada, progresista y de izquierdas en la que contribuya más quien más recursos tiene.
La Izquierda en Andalucía debe saber conjugar el nacionalismo solidario, sus aspiraciones de soberanía territorial, con el internacionalismo, como una herramienta que evite la desigualdad y la marginalidad de las distintas naciones, territorios y ciudadanos. Por eso hacemos un llamamiento a todos los andaluces y andaluzas para sumarse a la solidaridad con todos los pueblos que sufren las consecuencias del neocolonialismo. Y a reivindicar que pueblos como el palestino, el saharaui, o el iraquí puedan conseguir ser dueños de su propio destino, por encima de intereses económicos o imperialistas.
Por ello la Izquierda que hace falta en Andalucía deber tener una opción inequívoca por la Paz, que sólo puede venir desde la igualdad, la libertad, y el acceso efectivo de todas las personas sin ninguna distinción a los derechos reconocidos en las leyes. Andalucía debe ser un territorio de paz y para el diálogo y el entendimiento entre los pueblos. Por eso, no debe tener en su suelo bases militares imperialistas, que han de ser desmanteladas y convertidas en centros logísticos para la solidaridad y la cooperación internacional.
Ofrecemos una propuesta de izquierdas, sin complejos, anticapitalista, ecológica, pacifista, feminista, republicana que ejerce el nacionalismo solidario, cree en los derechos humanos y está con los problemas concretos de la gente concreta…Es la izquierda que somos y la izquierda que hace falta en Andalucía. IULV-CA se presenta a estas elecciones con un programa y unos objetivos políticos concretos que este Manifiesto resume a los que sumamos la voluntad de hacer avanzar IU LV-CA de forma cohesionada y unitaria en los valores ideológicos que representa, con metas electorales muy razonadas y alcanzables:
- consolidar y ampliar nuestro espacio de confianza electoral y socia
- ser determinantes en la política andaluza, en base a un programa social de izquierdas, reafirmando nuestra vocación de fuerza de gobierno.
- encauzar las aspiraciones de cambio hacia la izquierda, frenando el paso a las políticas de derechas.
- abrir espacio al pluralismo político andaluz, rompiendo el bipartidismo y el continuismo de mayorías absolutas.
