Recuerdo que en la pasada campaña electoral a las elecciones municipales, advertimos al PSOE bastetano que no había mayor error, y despropósito, que venderle a una población, ansiosa de muchas cosas, pero sobre todo de un puesto de trabajo digno (entiéndase un trabajo que dure más de un mes), que anunciar como propio, o como primera promesa electoral, la creación de una Planta Industrial ligada a la industria del mármol, era una falta de ética política. Sobre todo, porque quien construía era una empresa privada, y no el Ayuntamiento, y segundo porque hacer de eso el principal reclamo de la campaña electoral de un partido político, cuando ni siquiera está en tu mano hacerlo, es tener “el baúl de las promesas” vacío.
De esa promesa ya sólo quedan las declaraciones sueltas y soliviantadas del Concejal Quirante que no sabe a estas alturas cómo capear el temporal, el mismo Quirante que buscó a Prasa (y a ninguna empresa más, porque no, y sin ninguna contraprestación que conozcamos públicamente, aparte de no haber asumido el proyecto como propio del Ayuntamiento, que es lo que tenía que haber hecho), para darle la gestión del terreno donde irá la “futura” planta, a una empresa que, hoy anuncia quiebra y mañana también. Eso es ser un crack haciendo negocios. Y de corazón lo decimos.
Pues bien, ya no queda tiempo material para hacer esa empresa en lo que queda de legislatura (el que no lo crea, que reste a un año y medio que queda para las próximas elecciones municipales, periodos de Navidad, periodo de Verano, próxima Feria, meses precedentes a la celebración de las elecciones en los que se paraliza la actividad política….y tendremos un año escaso de trabajo).
Entonces qué nos queda; pues desde Izquierda Unida entendemos que reconocer los cuatro años tan “malicos” y tan “vacíos” que nos va a proporcionar este PSOE de Baza, y salir diciendo a la cara que van a fallar nuevamente, como llevan haciéndolo 30 años. Aunque claro, fórmulas para maquillar al muerto hay bastantes. Todo puede ser, que en un giro de estrategia política a los que nos tiene acostumbrados el PSOE, se pongan ellos mismos, por cuenta y riesgo del propio Ayuntamiento (que somos todos sólo para algunas cosas) a sacar las palas, municipales o no, a remover la tierra en donde iría la citada Empresa unos meses antes de las elecciones, con la esperanza de que los ciudadanos crean que ya ha llegado “Mister Marshall”. Mira, cosas más raras se han visto, y mentiras más gordas también nos han colado. No sería algo tan raro.
Qué malo es tener que acostumbrarse a lo malo. Que el mundo del cine nos pille confesados.